NINGUNA ES ILEGAL!

¡Por un mundo sin fronteras! ¡No a los controles de inmigración!

(A continuación se encuentra el texto íntegro del manifiesto por parte del grupo “Nadie es ilegal” (Reino Unido) )

¡DEFIENDE AL ILEGAL!

Los controles de inmigración se deberían suprimir. Las personas no deberían ser consideradas “ilegales” por el hecho de no cumplir con los requisitos de unsistema de controles cada vez más brutal y represivo. ¿Por qué la legislación referente a la inmigración es diferente al resto de legislación? De acuerdo con elresto de leyes, el acto es lo que es ilegal; según la ley de inmigración, sin embargo, es la persona la que es ilegal. Las personas sometidas a controles de inmigración se ven deshumanizadas, reducidas a no personas, no son nadie. Son los forajidos de hoy endía. Como sus homólogos medievales, se encuentran fuera de la ley y la protección que ésta brinda. La oposición a los controles de inmigración exige la defensa de todos los inmigrantes ilegales.

¡CUIDADO CON LOS FASCISTAS! ¡ENTIENDE AL ENEMIGO!

Los controles de inmigración no representan fascismo. Los centros de detención no son campos de exterminación. No obstante, las leyes de inmigración difieren del resto de leyes en otro aspecto significante. Son el resultado, al menos parcialmente,de una actividad fascista organizada. Los primeros controles de este país se incluyeron en la Ley de Extranjería de 1905 y estaban dirigidos a losrefugiados judíos que intentaban huir del antisemitismo de Europa del Este y Rusia. Una razón fundamental, quizás la más importante, para la puesta en práctica de esta ley fue la agitación por parte de la British Brothers League, una organización pro fascismo que se formó en 1901 precisamente a raíz de la demanda de controles, que organizó manifestaciones de enorme importancia en el East End de Londres y que podría legítimamente considerarse la fuerza principal responsable de la ley. ¿Los primeros controles en contra de personas negras? La Ley de Inmigración de la Commonwealth de 1962, que rápidamente siguió los sucesos en Notting Hill y Nottingham en 1958. ¿Fueron éstos los así llamados “disturbios raciales”? Fueron denominados así para ofrecer una falsa impresión de lo que representó tanto espontaneidad como lucha callejera sin fines políticos. La realidad fue que estos ataques tanto físicos como políticos dirigidos en contra de la población negra fueron planeados por organizaciones explícitamente fascistas como el Union Movement de Oswald Mosley y la White Defence League de Colin Jordan. ¿Qué exigían en particular estas organizaciones? Controles de inmigración. Las
organizaciones fascistas líderes como la British Immigration Control Association (Asociación Británica de Control de Inmigración) continuaron posteriormente la revuelta hasta que se promulgó la ley. El mismo Oswald Mosley fue citado en el periódico de izquierdas Reynolds News (5/11/61) cuando aseguró que el proyecto de ley que más tarde se convertiría en la ley de 1962 constituyó el “primer éxito” de la actividad fascista en el Reino Unido.

Las leyes de inmigración son racistas por naturaleza, puesto que su propósito es excluir a los extranjeros. También alimentan y legitiman el racismo. Lejos de ser un aspecto natural del panorama político, son una distorsión desastrosa y relativamente reciente de éste, que solamente se puede explicar a través del racismo. Esto, junto con los orígenes fascistas de estas leyes, hace que la noción de “reforma”, a diferencia de la supresión, de los controles de inmigración resulte problemática.

LOS CONTROLES DE INMMIGRACIÓN SUPONEN MÁS DE LO QUE PARECE

Los controles de inmigración niegan el derecho a la libertad de movimiento y el derecho a decidir el lugar de residencia y de trabajo. También privan a las personas del acceso a derechos como el derecho al trabajo y el derecho al amparo social y jurídico de los que disfrutan algunos de los residentes del lugar al que emigran. Durante el proceso causan un sufrimiento intolerable a muchas personas. El único propósito de este sufrimiento es disuadir a otros que podrían venir al país para pedir asilo, trabajar oreunirse con su familia. De este modo, se castiga a la gente, no por algo que ellos mismos hayan hecho, sino por lo que otros podrían hacer en el futuro.

Los controles no tienen que ver únicamente con exclusión y deportación. Constituyen todo un sistema, un sistema de dolor y miseria extremos. Son internacionales puesto que prácticamente todos los países, en particular todos los países industrializados, utilizan controles. También son internacionales del mismo modo que el antiguo Imperio Británico era internacional. Las embajadas británicas, los Altos Comisionados británicos y los consulados británicos toman las decisiones en cuanto a la denegación de visados y permisos de entrada a los no elegidos. Así, se construye un edificio inmenso de represión para evitar la circulación de gente.Aquellos que intentan huir de guerras y represión, o mejorar su situación abandonando su país de origen, se ven obligados a recurrir a la compra de documentación falsa facilitada por funcionarios o, peor aún, a viajar de forma clandestina, de nuevo normalmente con la ayuda de funcionarios a menudo sin escrúpulos.Durante el proceso muchos de ellos pasan muchas penurias y miles mueren. La solución no es eliminar a los funcionarios, sin escrúpulos o con ellos, sino suprimir los controles en los que los funcionarios, el dolor y la miseria se generan.

Los controles también son inherentes al estado moderno y en particular al estado moderno británico. Requieren el desarrollo de actividades represivas y violentas como vigilancia, seguridad, cárceles y policía, cambios que amenazan con afectar a toda la sociedad. Las muertes de Joy Gardner y otros a manos de los agentes de inmigración son un presagio del futuro.

Los agentes de inmigración se han convertido en parte de lo que el compañero de Karl Marx, Frederick Engels, describió como “cuerpos armados de los hombres” que constituyen el estado. De acuerdo con lo dispuesto en las leyes de inmigración, cerca de 2000 inmigrantes y solicitantes de asilo a los que no se les ha acusado de ningún delito, entre ellos niños, bebés y mujeres embarazadas, son encerrados sin celebrarse un juicio, por tiempo indefinido y con un acceso mínimo a la libertad bajo fianza. A los solicitantes de asilo que no son detenidos ya no se les permite trabajar. Desde 1996 los encargados de contratar empleados se han convertido en una extensión del servicio de inmigración; son responsables de la situación de inmigración de sus trabajadores y se encuentran sujetos a sanción en caso de emplear a trabajadores sin papeles. A lo largo de las dos últimas décadas el derecho a la mayoría de las prestaciones de la seguridad social va unido a la situación de inmigración. Aquellos que no se encuentran en la situación exigida tienen que prescindir de estas ayudas. Se les excluye de casi todas las ayudas sin aportaciones por parte del empleado, subsidio familiar por hijos, viviendas de protección oficial, alojamiento para personas sin hogar, tratamiento hospitalario para personas ingresadas, areas importantes de la legislación sobre asistencia en la comunidad relacionadas con los indigentes, los enfermos, los ancianos y otras personas vulnerables, protección según la legislación referente a la protección del menor, enseñanza pública en prisiones y centros de detención y en los nuevos centros de alojamiento propuestos. ¡Y todavía se piensa que los extranjeros reciben tratamiento prioritario! Al contrario, desde 1999 los olicitantes de asilo han sido transformados de forma deliberada en la clase marginada sujeta a un régimen que es una copia directa de la ley de los pobres del siglo XIX. Como en esta ley, se recibe pensión alimenticia por debajo del nivel de subsistencia (70% del sobresueldo) y existe una distribución forzada del alojamiento sobre la cual aquellos que son distribuidos no tienen ningún poder de decisión. Según la legislación introducida en 2002 muchos solicitantes de asilo ya ni siquiera gozan de este miserable derecho y no reciben ayuda por parte del gobierno ni se les permite trabajar.

Los controles de inmigración no sólo tienen que ver con los refugiados. Éste es únicamente el último mito creado por el gobierno. Los trabajadores extranjeros y los inmigrantes son aquellos que vienen a trabajar y los que quieren reunirse son su familia aquí; junto con los que visitan el país y estudiantes se ven del mismo modo sujetos a controles como los refugiados, excepto que, al contrario que los refugiados, ni siquiera tienen derecho a la red de seguridad falsa proporcionada por la ley de los pobres. La historia juega un papel crucial. Fueron las comunidades de inmigrantes, sobre todo las del subcontinente indio y del Caribe, las que desde los años 70 emprendieron un ataque directo en contra de los controles de inmigración por medio de la organización de campañas en contra de las deportaciones y a favor del reencuentro de familias. Estas campañas establecieron las bases del movimiento actual en defensa de los refugiados.

¿PUEDE HABER CONTROLES JUSTOS O NO RACISTAS?

Los controles de inmigración son racistas. Los primeros controles tras la guerra, contenidos en la Ley de Extranjería de la Commonwealth de 1962, estaban dirigidos a personas negras. Sin embargo, no todos los sometidos a controles de inmigración son negros. En la última década ha surgido, o resurgido, un racismo en contra de los inmigrantes procedentes de Europa del Este a menudo combinado con un racismo en contra del Islam que asegura que los controles se dirigen en contra de todos, desde bosnios a serbios, desde rumanos a las nacionalidades del nuevo imperio ruso. No es una novedad. Los primeros controles de inmigración, contenidos en la Ley de Extranjería de 1905, se establecieron en contra de los refugiados judíos que huían de la persecución a la que estaban sometidos en Europa del Este y la Rusia zarista. Los controles se impusieron de nuevo a los judíos que trataban de escapar del nazismo. En resumen, la primera mitad del siglo XX se caracterizó por los controles impuestos a los judíos, la segunda a la población negra y la última década se destaca por los controles en contra de cualquiera que huya de la guerra, la pobreza o el caos, o cualquiera que desee encontrarse con su familia aquí.

En la actualidad existe, aunque fragmentado, un movimiento en contra de los controles de inmigración, un movimiento que cuestiona las deportaciones, se opone a los centros de detención y ofrece solidaridad a los refugiados. El punto fuerte de este movimiento es que ha unido y ha formado una coalición entre liberales y socialistas, entre los reformistas que no cuestionan los controles por principio y los socialistas que se oponen a todos los controles y que afirman que nadie es ilegal. El mayor punto débil de este movimiento es el que se encuentra en el nivel de
ideas que el liberalismo domina. Muchos de los que critican los controles creen que éstos se pueden hacer inofensivos de algún modo, justos, no racistas. Incluso los socialistas se muestran reacios a pedir la supresión de todos los controles de inmigración o de llevar esta petición hasta su final lógico, en caso de que esto aleje a los posibles aliados en contra de los abusos que surjan. El resultado es que las razones en contra de los controles simplemente no se presentan.Mucha gente, quizás la más justa, si se le presentan las razones, está de acuerdo en que en principio los
controles de inmigración son negativos, pero también pueden creer que abogar por su supresión es poco realista.

No obstante, las ideas son importantes como también lo es luchar por ellas. Las ideas equivocadas pueden, en el mejor de los casos, llevar a confusión y a callejones sin salida y, en el peor de los casos, a una colusión con el sistema actual. Nuestra postura es aquella que rechaza que alguien sea ilegal, que aboga por un mundo sin fronteras y afirma que las restricciones de inmigración no pueden ser justas o no racistas por las siguientes razones. Primero, los controles son racistas por naturaleza ya que se basan en el más crudo de todos los nacionalismos, concretamente la afirmación de que los británicos tienen licencia en Gran Bretaña. Segundo, sólo se pueden explicar a través del racismo. Su imposición es el resultado y la victoria de las organizaciones racistas, pro racistas y propiamente fascistas. Es imposible pensar que la legislación creada por estos medios, legislación acompañada por las imágenes y suposiciones racistas más horribles, pueda llegar a reconfigurar y transformar en “justa”. Tercero, la petición de controles “justos” simplemente pasa por alto la relación entre los controles de inmigración y las prestaciones sociales. La misma relación es intrínsicamente injusta y racista. Por último, los controles nunca pueden ser “justos” para aquellos que se encuentran sujetos a ellos.

La petición de que no haya controles, que se basa en la afirmación de que nadie es ilegal, a menudo se ridiculiza alegando que es utópica y se compara negativamente con el “realismo” de abogar por controles justos. Sin embargo, esto da la vuelta a la realidad política. La lucha en contra de la totalidad de controles es sin duda ardua, puede exigir una revolución. Sin embargo, el logro de restricciones de inmigración justas, es decir la transformación de los controles de inmigración en su opuesto, necesitaría un milagro.

MÁS PROBLEMAS CON LOS ARGUMENTOS PARA REFORMAS

La proclamación, nuestra proclamación, que Nadie es Ilegal siginifica eso que dice. No significa que algunas personas no son ilegales o que sólo algunas personas son legales. La petición por que no haya controles significa que no hay colusión con los argumentos a favor de los controles en sí. Sin embargo, los controles se han convertido tan políticamente legítimos a lo largo de su relativamente corta existencia, que se ha vuelto demasiado fácil aceptar su existencia a la vez que se los opone. A continuación hay algunos ejemplos que demuestran nuestra postura. Son ejemplos deliberadamente difíciles y, esperamos, provocadores.

Primero, estamos absoluta e incondicionalmente a favour de las campañas en contra de la deportación. Sin embargo, criticamos el énfasis que se le da a las llamadas causas por compasión, en particular a los temas recurrentes de enfermedad, edad, vulnerabilidad de los niños, violencia hacia las mujeres y destrucción de relaciones de familia. Por supuesto que aceptamos que estos asuntos deben ser presentados, y presentados prominentemente y en privado al Ministerio de Interior, como parte de cualquier documento legal. El presente balance de poder, con el Ministerio del Interior teniendo la moyor parte del poder, require esta presentación. Sin embargo, esto no requiere que las campañas contra la deportación se construyan política y públicamente en base a estos por razones de compasión. Lo que esto acarrea es una distinción entre los que “valen la pena” y los que no, entre por los que se tiene compasión y por los que no. Legitimiza la obligación, basada en el racismo, de tener que justificar la presencia de una persona en un lugar. Así, transforma lo normalmente no deseable, como por ejemplo la enfermedad, en algo muy deseado para poder permanecer aquí. Bajo el pretexto de obtener apoyo en base humanitaria, de hecho deshumaniza a individuos, y les niega su dignidad reduciéndolos a la suma total de sus discapacidades y vulnerabilidades. Crea una competencia entre aquellos sujetos a los controles de inmigración, para ver por quién se tiene más compasión. Finalmente, hace del la lucha para quedarse algo imposible para aquellos que reclaman asilo y que son jóvenes, sanos, sin hijos y están solos. Por esto apoyamos el eslogan ‘Solidaridad y no Pena’. Apoyamos incondicionalmente el derecho de toda persona a quedarse aquí si así lo desean, independientemente de sus circunstancias personales.

En segundo lugar, estamos absolutamente a favor de exponer las mentiras e hipocresías de aquellos que defienden los controles de inmigración, como por ejemplo, la mentira que la gente que viene al país son una “carga” para el sistema de bienestar social, o estan “inundando” al país. Es importante rechazar la idea de que si los controles se abolieran, este país se vería invadido por poblaciones de continentes enteros. La realidad muestra que la gran mayoría de la gente, prefiere quedarse donde está si es posible. Sin embargo, nos oponemos a presentar una causa contra los controles de inmigración, bajo el argumento que la inmigración está en el interés económico de los actuales habitantes de este país. Por un lado, porque dicho argumento es erróneo, y por el otro, porqeu la situación, puede cambiar. Por ejemplo, el hecho de que había más gente que se iba del país, que la que entraba, aunque haya sido verdad hasta hace poco, este ya no es el caso. Y mientras los migrantes, inmigrantes y refugiados son actualmente contribuidores netos al sistema de bienestar social, suponiendo que se pudiera demostrar que los nuevos arribos están accediendo a un porcentaje “desproporcionado” del sistema de bienestar, en este caso, tendríamos entonces que apoyar la idea de controles? Las estadísticas pueden ser rehenes de la suerte de la política. Los principios en cambio no.Esta es la razón por la que poyamos el principio Nadie es Ilegal.

En tercer lugar, reconocemos las cantidad de contribuciones hechas a la sociedad británica por los migrantes, inmigrantes y refugiados, desde hace siglos. Gran Bretaña ha sido construída por olas de inmigración. La mera idea de una población “indígena” es políticamente racista e históricamente carente de sentido. Sin embargo, nos oponemos a todos los argumentos que quieren justificar la presencia de alguien en base a las contribuciones económicas o culturales, o de cualquier otra índole, que puedan hacer. Apoyamos el derecho a entrada sin trabas para
los débiles, los que no pueden trabajar y los incultos. Nosotros afirmamos que Nadie es Ilegal.

BENEFICIOS PARA ALGUNOS, EXCLUSION DESPIADADA PARA TROS. ¡LOS CONTROLES DE INMIGRACION EQUITATIVOS NO XISTEN!

Un detalle obvio, pero generalmente pasado por alto del control inmigratorio, y de la lucha contra el mismo, es que la definición de quien puede ser excluído del control, necesariamente implica una definición de quien está incluído. Nadie es Ilegal significa que la reforma del control inmigratorio, cualquiera sea la forma en la que sea presentada, es en un extremo porblemática, y por el otro, inaceptable, porque dejaría a ciertas personas sometidas a ser controladas. Dejaría como resultado marginados migratorios. El grado, en que cualquier petición que no llega a la abolición total, es aceptable, sólo puede ser medido por el grado en el que se asume la lucha por todos los marginados. Todas las peticiones específicas contra los controles, necesitan estar ubicadas en un contexto y elaboradas a través de una posición de oposición a todo tipo de control. Nuevamente, presentamos algunos ejemplos controversiales:

Primero, criticamos el pedido de una “amnisitía” del gobierno para con los marginados migratorios. El nivel de nuestra crítica dependerá en el nivel en el que la amnistía sea lanzada. ¿Quién debe ser incluído en este pedido? O lo que es aun más importante, ¿quién debe ser excluído? ¿Quién le da el derecho a quienes se oponen a los controles a definir a quienes excluir? Nadie es Ilegal sabe lo que dice. Cualquier persona en el mundo que quiera venir o permanecer en este país, debería tener derecho a hacerlo. Desde un punto de vista pragmático, las amnistías deben ser criticadas porque serán usadas por el Ministerio del Interior para entrampar a aquellos que no esten incluídos en la amnistía. Esto es exactamente lo que sucedió cuando en
1974 el gobierno Laborista declaró una amnistía meticulosamente definida, deportando a muchos que la habían solicitado bajo la creencia equivocada en la que cayeron dentro de la definición.

Segundo, criticamos las peticiones que, por más bien intencionadas, dejan a los que nos están contenidos en la petición en una posición más vulnerable y expuesta ante los controles de inmigración. Como ejemplo existe el pedido que las mujeres, que vienen aquí para casarse, y que son luego víctimas de violencia doméstica, no deberían ser sometidas al requisito de tener que vivir con sus parejas durante 12 meses para poder obtener un estatus inmigratorio completo. Luego de años de campaña, este pedido ha sido por fin cumplido en parte. Como tal, es una clara victoria para aquellas mujeres que, de otra manera, tendrían que elegir entre una relación violenta o ser deportadas. Sin embargo, ¿qué sucede con todas aquellas mujeres que no son víctimas de la violencia, que quieran por alguna razón dejar la relación? Para ellas, el no ser golpeadas por su pareja se ha convertido ahora en una desventaja positiva para propósitos inmigratorios. Este es otro ejemplo de como algo moralmente inaceptable (el abuso de mujeres), se ha convertido en algo deseable en la ley de inmigración. Es simplemente un argumento imposible de sostener. La única posición sostenible es la lucha por los derechos de todos, mujeres y hombres, para que permanezcan aquí independientemente de su situación personal.

Tercero, los controles de inmigración no son solamente racistas. En su nacionalismo, incluyen a su vez practicamente a toda la ideología reaccionaria. Así que indudablemente son también homofóbicos. Hasta hace poco tiempo, no ha habido ninguna provisión para que un homosexual pueda venir o permanecer con su pareja. Sin embargo, criticamos la campaña por la “igualdad” entre relaciones heterosexuales y homosexuales para con el control inmigratorio. No puede haber oportunidades iguales en los controles inmigratorios; a no ser que uno esté de acuerdo con la igualdad de los damnificados. Por los últimos cuarenta años el control inmigratorio ha atacado, socavado y destruido sistematicamente cientos de miles de familias extensas, en su mayoría negras, de la India y el sub-continente, del Caribe y de África. Pidiendo la igualdad con las parejas heterosexuales, es ignorer el racismo intrinseco de los controles, y por lo tanto, la relación entre racismo, sexismo y homofobia. Un problema adicional es que el pedido por los derechos de las parejas homosexuales eleva el romance a un objetivo político. ¿Qué sucede entonces con el homsexual soltero, el solitario, el célibe, aquellos sin orientación sexual, o el promiscuo de cualquier orientación sexual? Al inlcuir a las parejas homosexuales dentro de las leyes de inmigración y sus “derechos” falsos, todas estas otras personas quedan excluidas por definición. Su estatus de marginados se intensifica. La manera más progresiva es luchar por los derechos de todas las mujeres y todos los hombres homosexuales, junto con todos los demás, para que puedan venir y permanecer independientemente de sus circunstancias personales o relaciones. La única oportunidad de igualdad de los controles inmigratorios, es que no haya controles.

Cuarto, exigir ser “incluidos” dentro de los controles (en el sentido de exigir pa provisión específica para las parejas homosexuales), parece en sí mismo algo peculiar, ya que todos los demás están luchando por ser excluídos de los tentáculos de los controles. Sin embargo, esta contradicción sólo existe porque, dada la existencia de los controles, absolutamente toda persona ya está inlcuída en ellos, en menor o mayor grado; en el sentido que toda persona permanece sujeta a una investigación que determine si están o no sometidos a ellos. En este sentido, las mujeres que son víctimas de violencia doméstica, permanecen sometidas a los controles – ya que están olbigadas a someterse a la humillación de revivir la violencia al tener que comprobar su existencia. La única respuesta política a estos asuntos es luchar por el fin de los controles.

Quinto, cada porción de legislación inmigratoria, desde 1905 (drástica intensificada en la última década), puede verse como otro ladrillo en el muro. El muro que previene la entrada a las personas no gratas, a los no elegidos. ¿Es acaso insuficiente solicitar la revocación de la más reciente legislación, remover el último ladrillo? El muro debe caer. De lo contrario, todas aquellas personas excluídas por legislación previa permanecen marginados y, lo que es peor, marginados olvidados. Simplemente solicitando la revocación de lasleyes más recientes, y sólo de las más recientes, sirve solamente para legitimizar aquellas que las preceden. Un ejemplo es la
movilización contra esa parte del Acta de Nacionalidad, Inmigración y Asilo del 2002 (la última legislación) que niega el apoyo a refugiados politicos que hayan presentado “tarde” su solicitud de asilo, dejando a estos refugiados en la más absoluta miseria. Sin embargo, en 1999, hubo una campaña contra la entonces más reciente legislación: el Acta de Inmigración y Asilo. Esta fue la legislación que creó la ley pobre de dispersión forzoza y apoyo bajo-subsistencia. Pero ahora la movilización es para incluir a los candidatos tardíos dentro de la ley pobre. Una vez más, esta no es una posición política sostenible.

A su vez, se olvida a todos los indocumentados que no piden asilo político, a los migrantes e inmigrantes, que han estado sin apoyo gracias a las provisiones en varios lugares de la legislación antes de 1999. Estos estatutos fueron alguna vez nuevos, fueron alguna vez opuestos por campañas enteras, y ahora son olvidados, junto a aquellos que se someten a los mismos.

SOCIALISMO

Muchos, sino todos, de los argumentos que se usan para justificar los controles de inmigración, son simplemente ridículos y son el resultado más bien de un pánico moral inspirado en el racismo, que de ninguna otra conexión con la realidad. Tal es el concepto, que la población del mundo entero vendría a este país si no hubiera controles. Incluso si dicho concepto absurdo fuera cierto, debería preocuparnos por las razones que los hagan venir más allá del miedo. Sin embargo, estas objeciones para la aperture de fronteras necesitan respuestas y requieren un análisis socialista y anti-imperialista. Las objeciones de “superpoblación” sólo pueden ser respondidas a través de una discusión del uso socialista de los recursos, un uso basado en las necesidades y no en las ganancias. La objeción, surreal, que los migrantes, inmigrantes y refugiados obtienen alojamiento de lujo e interminables beneficios de bienestar, comparados con los trabajadores Británicos, necesita ser respondida a través de la verdad (a saber, que el caso es justamente el contrario), pero también por el reconocimiento que los beneficios y el bienestar social son de una insuficiencia lamentable para todos; tanto para el documentado como para el indocumentado,y que ambos tiene un interés en común por luchar por un sistema de bienestar mejor. La objeción que aquellos que huyen de la devastación del Tercer Mundo no tienen ningún derecho a venir aquí, puede contrarrestarse aludiendo a la responsabilidad imperial por la devastación, tanto en el pasado como en el presente. Como solía decir el Movimiento
Asiático de la Juventud, “Estamos aquí porque ustedes estuvieron aquí.” La objeción que un estado tiene el derecho de controlar sus propias fronteras puede ser ontrarrestado finalmente a través del cuestionamiento del nacimiento de estado y fronteras. Estamos de acuerdo y cantamos junto a John Lennon “Imagina que no hay Países.”

LA MANERA DE AVANZAR: ¡ROMPER CON LOS LAZOS Y CERRAR EL GRIFO!

1) CONSTRUIR LA ALIANZA MAS AMPLIA POSIBLE in toda lucha contra los controles de inmigración entre los que tienen diferentes posiciones políticas. Pero se debe hacer sin confabular con los controles y sin comprometerse con el principio de falta de controles. Se necesita hacerlo teniendo como base la idea de desafiar y gritar victoria ante aquellos que estén en una posición de oposición a los controles. Nadie es Ilegal – Sin excepciones, concesiones ni conciliaciones.

2) ALZAR EL PEDIDO PARA QUE NO HAYA CONTROLES DE INMIGRACION dentro de todo tipo de acción y campaña, apoyando a los migrantes y refugiados. Una posición de “sin controles” no debe ser una pre-condición necesaria de apoyo para ninguna campaña en particular,pero debemos luchar constantemente dentro de cada camapaña, por dicha posición. Debemos luchar para que los eslogans de las campañas refleen una posición de oposición a los controles, y no ‘los refugiados son nuestros amigos’ o ‘bienvenidos sean los refugiados a este país’; sino más bien, eslogans que reconozcan que estamos a favor de la libertad para todos como derecho, no como caridad. Nadie es Ilegal: Por el movimiento libre de las personas, sin controles de inmigración.

3) APOYAR Y CONSTRUIR CADA UNA DE LAS CAMPAÑAS CONTRA
LA DEPORTACION, y hacerlo en base a solidaridad y no compasión. Nadie es Ilegal: Luchando por no tener que justificar la propia presencia.

4) APOYAR Y CONTRUIR CADA UNA DE LAS CAMPAÑAS CONTRA
LOS CENTROS DE DETENCION/TRASLADO, ya que estos son una de las más claras e increíblemente brutales consecuencias de los controles de inmigración. Ningún refugiado o migrante debe ser detenido, simplemente porque quieren permanecer en este país. Todos los centros de detención/traslado, así como todos los centros de alojamiento, inducción y cualquier otro centro represivo, diseñados para hacer cumplir lo incumplible, deberían cerrarse. Nadie es Ilegal: Sin detenciones.

5) LUCHAR CONTRA TODO TIPO CONFABULACIONES con el control de la inmigración y con el Ministerio del Interior. Particularmente, en lo que concierne a las autoridades locales y las organizaciones del sector voluntario que se niegan a implementar la nueva ley pobre. Las autoridades locales deben negarse a actuar como agentes subcontratados, que dan alojamiento (que para otras personas, no se podría rentar) para el sistema de dspersión forzado. Las agencias del sector voluntario deben a su vez rechazar sumas de dinero del Ministerio del Interior para hacer cumplir la ley probre ya sea a través de la provisión de alojamiento o ayuda. Nadie es Ilegal: Romped con los Lazos entre el Derecho a Bienestar Social y el Estatus de Inmigración.

6) PARA QUE LOS TRABAJADORES DENTRO DEL SISTEMA DE IENESTAR SE NIEGUEN A CUMPLIR con la negación de beneficios o provisiones, basados en el estatus inmigratorio. La mayoría de los trabajadores dentro del sistema de bienestar, ya sea a nivel local o nacional, aceptaron sus trabajos creyendo que podrían entregar algún tipo de servicio social útil a aquellos
que lo necesitaran. En cambio, ahora ven que tienen que negar servicios y que se han convertido en parte del aparato que forman los controles de inmigración.

Nadie es Ilegal: No a la Confomidad. ¡Desde el Estado y contra el Estado!

7) Por supuesto la no-conformidad por parte de los trabajadores individuales, los dejaría en una posición absolutamente vulnerable a la victimización y el despido. La no-conformidad requiere el apoyo mayor de los sindicatos. Es sumamente importante intentar ganar a los sindicatos hacia una posición contra los controles inmigratorios. Para lograr esto, es igualmente importante formar agrupaciones de rango dentro de los sindicatos de trabajadores del sistema de bienestar, que están siendo obligados a hacer cumplir controles de inmigración internos. Nadie es Ilegal: Por el Control en manos de los Trabajadores, y no de Inmigración.

8) POR UNA MASIVA CAMPAÑA DE LOS SINDICATOS POR EL EMPLEO DE TRABAJADORES INDOCUMENTADOS, de los marginados inmigratorios. Dicha campaña de empleo ayudaría a romper con la división entre docuementados e indocumentados. Permitiría el desarrollo de una campaña contra el trabajo esclavo y por la protección de los derechos de los migrantes: los derechos a un pago justo, a condiciones de trabajo adecuadas y,sobre todo, el derecho a un trabajo, ya que ahora es ilegal trabajar sin la correcta documentación de inmigración. También daría otra base para que los indocumentados puedan resistirse a la deportación y puedan luchar por la regularización de su estatus.Nadie es Ilegal: Todos tenemos el derecho a trabajar, a ser miembros de un sindicato y a tener condiciones de trabajo adecuadas.

¡NO ESTAMOS SOLOS!

Nadie es Ilegal es una frase que fue usada primero por Elie Weisel, un judío sobreviviente a la Alemania Nazi, un refugiado y ganador del Premio Nobel. En 1985 dió una charla en Tuscon, Arizona, en los Estados Unidos, en una conferencia nacional de santuario, en defensa de los derechos de los refugiados a vivir en Estados Unidos. El movimiento de santuario está dirijido por comunidades religiosas en Estados Unidos (y en una menor proporción, en el Reino Unido), en apoyo a todos los que se vean amenazados por los controles de inmigración. Es una de las muchas partes que forman la resistencia contra los controles. A lo largo de los últimos años, se han formado grupos de Nadie es Ilegal en toda Europa y Norteamérica, por ejemplo en Alemania (Kein Mensch Ist Illegal), España (Ninguna Persona Es Ilegal), Suecia (Ingen Manniska Ar Illegal), Polonia (Zaden Czlowiek Nie Jest Nielegalny) y en Holanda (Geen Mens Is Illegaal). En agosto de 1999, los anarquistas organizaron una manifestación en Lvov, Polonia, contra la deportación de trabajadores ucranianos, bajo la bandera de Nadie es Ilegal. En Francia, la campaña de los “sans papiers” bajo el eslogan de personne n’est illegal/e. Ha habido
campamentos de Nadie es Ilegal/Sin Fronteras, en las líneas de frontera entre Alemania, la República Checa y Polonia, y campamentos de Sin Fronteras en Frankfurt, al sur de España y en Salsburgo. En junio del 2002 hubo una manifestación contra la guerra, globalización y en defensa de los refugiados, bajo el mismo eslogan en Ottawa, Canadá. En Inglaterra, están surgiendo grupos que se autodenominan “No Borders” (Sin Fronteras). El pedido por el cese de controles,
en vez de ser visto como algo extremo, opera como un llamamiento a los indocumentados y quienes los apoyan. Nuestro objetivo al producir esto, nuestro manifiesto inicial, es promover la formación de más grupos de Nadie es Ilegal/Sin Fronteras a lo largo y a lo ancho de todo el país; grupos que se comprometan específica e incondicionalmente a la destrucción de todo tipo de
control de inmigración.

Steve Cohen (Manchester)
Harriet Grimsditch (Bolton)
Teresa Hayter (Oxford)
Bob Hughes (Bristol)
Dave Landau (London)

No One Is Illegal, Bolton Socialist Club, 16 Wood Street, Bolton, BL1 1DY. England

Email: info@noii.org.uk
Web site: http://www.noii.org.uk

6 de septiembre del 2003

Translated by Carolina Orloff with help from Raquel Mora